Un visionario: así fue Juan Gabriel

Mañana (6 de noviembre) se cumple una semana del lanzamiento en Netflix de ‘Debo, puedo y quiero’, la miniserie documental sobre Juan Gabriel que ha dirigido la mexicana María José Cuevas. En ella, se narran las más de 4 décadas de música del ‘Divo de Juarez’, uno de los artistas más grandes de la historia de la música en español.

La obra, que recoge los testimonios de personas de su máxima confianza como Jesús y Laura Salas, Paco Fernández, María Luis Arcaraz (hija de María de la Paz), Enrique Patrón de Rueda o Iván Aguilera (hijo), está compuesta de videos, audios e imágenes capturados por Juan Gabriel o por deseo suyo.

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Imagen facilitada por Netflix
Quién era Juan Gabriel

Juan Gabriel fue el artista que creó Alberto Aguilera Valadez cuando le dijeron que no podía ser Adán Luna por una cuestión de derechos de autor tras grabar sus primeras canciones de manera profesional. Con él, se crearía una de las mayores personalidades de la historia de la música de habla hispana, si no la mayor.

Con una infancia y juventud humildes, Juan Gabriel fue creciendo exponencialmente en el mundo de la música hasta terminar vendiendo más de 150 millones de discos, componer más de 1800 temas, entre los que se encuentran himnos como ‘Abrázame muy fuerte’, ‘Así fue’ o ‘Amor Eterno’ y marcar varios hitos en sus conciertos, como ser el primer cantante de música popular en actuar en el Palacio de Bellas Artes en 1990, considerado el centro de la más alta cultura mexicana en aquel entonces, o reunir a más de 350 mil personas en el Zócalo de Ciudad de México, entre otros muchos.

Además, se le considera una de las figuras que consiguió hacer un avance en la aceptación de la homosexualidad por parte de la sociedad mexicana o despojar a los hombres de esa virilidad del siglo XX que les hacía no bailar o mostrar sus emociones en los conciertos.

Por qué fue un visionario

Como apuntábamos antes, la miniserie documental está compuesta de archivos audiovisuales creados por Juan Gabriel o por expreso deseo suyo. Visto desde una mirada actual, nada de esto nos parece llamar la atención, pues los móviles y las cámaras de vídeo son una extensión de nosotros mismos. Sin embargo, Juan Gabriel comenzó a hacerlo mucho antes, entre los años 70 y 80.

Los archivos que muestra la producción de Netflix enseñan cómo era la vida cotidiana del mexicano: cómo viajaba, cómo cuidaba a los suyos y cómo se comportaba con ellos, cómo elegía sus atuendos (aunque nunca mostrara el conjunto final). También enseña cómo componía y la capacidad que tenía de tener todo claro en su cabeza aún sin tener los conocimientos musicales como para hacer unos arreglos. Fragmentos de sus conciertos, de los momentos previos entre bambalinas o sus fiestas también son parte reseñable del mismo.

Imagen facilitada por Netflix

Alberto Aguilera fue, a través de Juan Gabriel, un director de cine adelantado a su tiempo, que, sin importarle lo más mínimo estar en una época en la que darse algo de autobombo estaba mal visto, supo retratar la vida y obra de uno de los mayores cantantes hispanos del mundo. Rompiendo moldes, como en los escenarios.