Todo al PSOE y al “Yolandismo”

La izquierda alicantina se encuentra en horas bajas desde que fracasara el tripartito compuesto por PSOE, Guanyar y Compromís en 2018. En las elecciones de 2023 esperan dar un golpe encima de la mesa

La izquierda alicantina, esa rara avis de la política municipal, que, estando en la oposición con una ciudad con inversiones millonarias paralizadas por la incapacidad del gobierno municipal de sacarlas adelante, es incapaz de mejorar sus previsiones electorales de cara a las elecciones municipales del año que viene (2023). Pero esto no es nuevo. Para Sonia Castedo, alcaldesa de Alicante entre 2008 y 2014, la izquierda regional es la mejor definición que existe para menfotisme, término popular alicantino que hace referencia al pasotismo, comodidad e inapetencia.

Resultados electorales en 2015 | Ministerio de Interior

Tras años y años de gobiernos del PP, la izquierda obtuvo la oportunidad de gobernar la ciudad de Alicante en 2015 aprovechando el tirón del 15M y del auge de Podemos, canalizado en Guanyar Alacant (hoy Unides Podem), por vía de un tripartito. Un tripartito que, tras las continuas peleas internas y la imputación, y posterior dimisión del entonces alcalde, Gabriel Echávarri, fue incapaz de hacer alcaldesa a Eva Montesinos en 2018 por culpa de la tránsfuga Nerea Belmonte, de Podemos, y devolvió la alcaldía al Partido Popular, de la mano de Luis Barcala, apenas dos años y medio después. Desde entonces, y con las elecciones de 2019 entre medias, la izquierda alicantina ha sido incapaz de construir un discurso que movilice al electorado, al igual que no ha encontrado a un candidato referente, como lo fuera Miguel Ángel Pavón en 2015, pese a que este no fue elegido alcalde pero sí que sirvió para movilizar al electorado a la izquierda del PSOE por su insistente oposición a la entonces alcaldesa, la popular Sonia Castedo.

Sonia Castedo, exalcaldesa de Alicante, en una imagen de archivo | Hugo Izquierdo

Uno de los culpables de que la izquierda no carbure en Alicante es el PSOE de la ciudad, que, desde la marcha de Etelvina Andreu en 2009, no ha sido capaz de elaborar un proyecto de futuro para la ciudad de Alicante, ni un proyecto puro, siendo elegidos sus candidatos a última hora por pesos pesados de la corporación municipal socialista. Un claro ejemplo fue la elección de Paco Sanguino en 2019, que ni tan siquiera pudo votarse a sí mismo al estar empadronado en la localidad vecina de Sant Joan d’Alacant. Para Natxo Bellido, en Alicante es “importante” que haya un PSOE “fuerte” para movilizar al electorado de izquierdas.

Natxo Bellido: “El ‘Botànic’ debe centrarse más en la ciudad de Alicante si realmente aspiramos a repetir un gobierno como ese en la ciudad”

Paco Sanguino, candidato del PSOE Alicante en 2019 | Hugo Izquierdo

Por otra parte se encuentran Unides Podem y Compromís, los dos partidos principales a la izquierda del PSOE, que en 2019 empeoraron sus resultados comparándolos con 2015.

El primero de ellos perdió cuatro concejales. Una de las posibles explicaciones es la falta de un candidato ilusionante, como lo fuera Miguel Ángel Pavón en 2015, quien fracasaría después como gestor en el tripartito. En palabras de Carolina Pascual, periodista del Diario Información de Alicante, “Pavón demostró ser un gran político de oposición, pero un mal gestor al ser taxativo en lo que predicaba”.

Otra de las explicaciones que daba Dani Simón, exconcejal de cultura del tripartito y tercero en las listas de Unides Podem en 2019, era que en 2015 Guanyar contaba con el auge de Podemos a nivel nacional, mientras que en 2019 ese boom ya no existía. También resaltaba que Pavón era un “muy buen” candidato, como Xavi López, pero que este “no contaba con visibilidad previa a las elecciones”. También achacaba que el tripartito fracasó porque el PSOE no tenía cultura de gobierno de coalición, pero también a las peleas internas y a una campaña mediática contra Guanyar.

Dani Simón en campaña en 2019 con la presencia de Alberto Garzón (ministro de Consumo), Xavi López (candidato a la alcaldía) e Ione Belarra (ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030) | Hugo Izquierdo

Por último, encontramos a la coalición Compromís, partido valencianista de izquierdas, encabezado por Natxo Bellido, quien cree que las bajas expectativas de la coalición se deben a que es un proyecto “joven” y que “aún” debe “arraigar” en Alicante. Haciendo autocrítica, reconocía que Compromís debe clarificar cuáles son los 3 o 4 o ejes sobre los que debe sustentar su campaña en Alicante, al igual que deben conseguir que el ‘Botànic’ se centre en Alicante de una manera “real”.

Todos los partidos implicados coinciden a la hora de hablar del por qué del fracaso del tripartito, pero no terminan de estar del todo de acuerdo en qué es lo que debe pasar para que la izquierda vuelva a gobernar en Alicante en 2023.

Desde Compromís afirman que debe haber un PSOE “fuerte” que arrastre a su electorado y que de manera indirecta movilice al electorado más izquierdista. Sin embargo, desde la coalición valencianista afirman que ellos se presentan a las elecciones “para ganarlas”, afirmando que deben hacer ver a los vecinos de la ciudad que un “alicantinismo valencianista es posible” y que “todo pasa por situar a Alicante como segunda ciudad del País Valencià”, en palabras e Bellido.

Natxo Bellido en la entrevista | Hugo Izquierdo

Unides Podem, por su parte indica que sí, que “debe haber un PSOE fuerte”, pero que no es primordial. No descartan sacar más votos que el PSOE si el yolandismo funciona, sobre el que avisan que no serán “tan pazguatos de llegar tarde” de cara a las elecciones. Creen que deben basarse en las primarias y que tienen gente “realmente ilusionante”.

Sonia Castedo: “La izquierda es el mejor ejemplo de lo que es el ‘menfotisme’ en Alicante”

Ambas fuerzas coinciden en que deben sumar para entre los partidos progresistas para desbancar a la derecha del Ayuntamiento de Alicante, a la vez que afirman que “avisando que viene el coco no sirve porque el coco ya está aquí”. Si la izquierda quiere gobernar en Alicante debe proponer un proyecto que ilusione y movilice a su electorado, y eso pasa también por el PSOE, que debe encontrarse en la ciudad de Alicante y proponer, de una vez, un proyecto serio de ciudad y de partido.